|
|
 Comunicado a la opinión
pública - Agosto 9 de
2.006 | | |
|
|
|
| FOTOS
DE NUESTRA TIERRA
Rio Tua
Iglesia de Monterrey
|
|
| |
|
|
Política al menudeo- El Tiempo / Marzo 30 de 2006
|
POR FERNANDO LONDOÑO HOYOS
REFLECTOR
(30 de Marzo de 2006)
De regreso a los años en que el doctor Goyeneche vendía sus fantasías.
No puede sorprender lo barata que viene la contienda presidencial, considerados sus partícipes. Como nadie da lo que no tiene, mal podríamos esperar de los candidatos de la oposición otra cosa que la que vienen ofreciendo.
El doctor Serpa es candidato seguro para una derrota triple, que por aparatosa arrastrará a hondo abismo lo que ha dejado supérstite del Partido Liberal con las dos anteriores. Ha dicho más o menos lo mismo que otras veces, de espaldas a una realidad tan distinta de la que otras veces debía enfrentar. Y a falta de cualquier cosa digna de mención, muy pronto volverá con el "estartazo" económico, lo único que pudo aprender de las pobres lecciones que sobre el tema ha recibido.
El personaje del Polo Democrático queda cada día más al desnudo. Un diletante en Filosofía es la peor receta para un país necesitado de soluciones objetivas a sus problemas inmensos. Por ahora, valga destacarlo, designó candidata a la Vicepresidencia, que lo acompaña por su mundo de fábulas, con su alergia por lo que ella llama los tecnicismos del Estado. Con ese nombramiento hemos comprobado, también, en el rudo laboratorio de la praxis política, que la socialdemocracia en nada riñe con la plutocracia. Se aprende viviendo.
Hasta ahora, no se le ha ocurrido al candidato de la extrema izquierda nada mejor que prometer el uso de las reservas internacionales para construir vivienda popular. Desde luego que no ha dicho cómo hará el Gobierno de bienes ajenos cosa propia, cómo controlará la avalancha de M1 que se vendrá con esa monetización monstruosa, ni el deprecio de la divisa cuando se ofrezcan en venta 10 mil millones de dólares en el minimercado parroquial. Nos vemos de regreso a los años lejanos en que oíamos al doctor Goyeneche vender las hojas impresas con sus fantasías inocentes.
Pero si por esos lados no habrá nada que esperar, de la campaña uribista sí vendrán, no hay que dudarlo, cosas mejores que las propuestas hasta ahora. El Presidente no puede seguir con política al menudeo, contagiado por vecinos tan expertos en eso de las ventas al detal. El país reclama una gran ocasión para entusiasmos nuevos, puesta la mirada en altos horizontes y la voluntad desafiada para la conquista de grandes metas.
La política no flota en el aire, ni los temas de ayer son los de hoy, ni las respuestas son buenas para cualquier momento. La seguridad democrática, por ejemplo, era muy otra cuando las Farc podían destruir, impunes, dos pueblos por semana. Y cuando tenían fuerza militar para volver pedazos al Ejército en Las Delicias, en Patascoy o en El Billar. O cuando no habían entregado armas casi 40.000 terroristas. O cuando los alcaldes de más de medio país andaban, con renuncia al brazo, desterrados en las capitales de los departamentos.
Tampoco puede ser el mismo un proyecto económico como el que balbucía después de años de caída libre de la riqueza colectiva; cuando el déficit del fisco era insostenible; cuando la inversión era inexistente; cuando la capacidad para construir obras públicas era ninguna y ninguna la de costear la asistencia pública; y cuando el desempleo bordeaba el 20 por ciento y amenazaba una catástrofe social.
Se nos fueron en blanco, en esta materia que proponemos, las elecciones parlamentarias, tan melancólicas como los debates que las antecedieron. Pero no pueden pasar semejantes las presidenciales. Un país no vive de menuda. El presidente Uribe, que sí es capaz de pensar en grande, no puede llegar al debate de mayo con esa deuda pendiente. Hasta los metales se quiebran de fatiga. Los pueblos, más sensibles, deben sortear el presente con grandes puentes tendidos hacia el porvenir. La política al menudeo es la negación de la política y el camino más corto a la desesperanza y al caos.
| | |
| |